No hay nada nuevo, ésa es la mentalidad que impera en el show business, ante el avance de realitys de todo pelaje sólo parece quedar una estrategia: echar mano a los clásicos a prueba de balas: Montecristo, El hombre que volvió de la muerte. Son sólo una visión vernácula de este desierto de ideas.
Hay un carácter que mono-poliza eso de insistir: el gorila, aférrense a la butaca, está a punto de comenzar...





